Blogia
Biblioteca Evoliana

El fascismo rumano y los intelectuales

El fascismo rumano y los intelectuales

Biblioteca Julius Evola.-  Hemos traducido este artículo publicado por la revista y la web Le Libre Penseur. El artículo está escrito con una bajeza intelectual y moral extraordinaria. Para el autor, el hecho de haberse alineado con la Guardia de Hierro  ya inhabilita definitivamente la actividad intelectual de los autores tratados. Ahorabien, el artículo tiene un elemento interesante que conecta con el contenido de este blog: explica a través de quien, Julius Evola entró en contacto con Corneliu Codreau. La pieza de enlace era Mircea Eliade. En los próximos días publicaremos los textos de Evola en los que alude a su encuentro con el jefe de la Guardia de Hierro.



 

El fascismo rumano y los intelectuales 

Cómplices con las manos limpias

La mayoría de los intelectuales rumanos ha sido cómplica de la ideología totalitaria de la Guardia de Hierro (1). En efecto, tal como subraya Norman Manea (2) "se encuentra la mayor parte de estas ideas en la tradición del pensamiento conservador rumano. Y los grandes escritores rumanos del siglo XIX y XX se han hecho los vectores de estas ideas en el periodismo o la filosofía. Los nombres más grandes de la cultura rumana, tal como el poeta nacional Mihai Eminescu (3), B.P. Hasdeu, Nicolae Iorga, Octavian Goga y más recientemente Eliade y su amigo. El brillante pensador y escritor Constantin Noica, han sido los portaestandartes de los movimientos de extrema derecha (…). Evidentemente, los escritos políticos de estos hombres no llamaban abiertamente a la muerte –aunque, algunos de sus textos nacionalistas, sus propuestas intolerantes y odiosas alcanzaron un nivel insoportable de violencia- pero, a buen seguro, incitaban a seguir las vías más oscuras".

Así, "en los pasillos de la universidad de Bucarest se oìan los ecos de las canciones antisemitas mientras que en los anfiteatros, profesores “respetables” hablaban sobre los valores del oro y los valores de la sangre” (4).

Cuatro intelectuales rumanos fecilitaron, particularmente, el triste ejemplo de esta deriva: Ionescu, Eliade, Cioran y Noica.

Nao Ionescu (1890 – 1940). "Profesor adulado de la Facultad de filosofía de Bucarest, figura emblemática de la época vue juega un papel decisivo en el compromiso político de los espíritus más brillantes de la  Joven Generación (…) al lado de la Guardia de Hierro”, tal como lo definió G. Liiceanu (5). Habiendo estudiado en Munich, estuvo influenciado por los filósofos germánicos. De vuelta a Rumania se « puso a militar en favor del fascismo italiano y del nazismo alemán » (6) y defenderá luego, en sus cursos, la primacía de la sangre y del suelo. Director de Cuvântul, importante diario de opinión, se aproxima en 1933 al Movimiento Legionario, propone en sus editoriales la necesidad de una revolución espiritual y se convierte en prácticamente su ideólogo apasionado. Bajo su influencia, el Movimiento Lenionario "registra numerosas adhesiones entre los estudiantes, los profesores y las profesiones liberales” (7). En cuanto a su antisemitismo, el testimonio del mismo Eliade lo explica: "Si los hijos de Sión sufren, es porque debe ser así”, escribía Ionescu aportando las razones: los judíos habían rechazado ver en Jesús al Mesías. Sus sufrimientos a través de la historia atestiguan en cierto sentido el destino del pueblo judío, el cual, al haber había rechazado conocer a Cristo, no podía ser admitido en la redención" (8).

En abril de 1938, Ionescu es arrestado e internado en la Escuela de Agricultura de Mircurea-Ciuculiu, requisada como prisión. Transferido al hospital militar de Brasov, lo abandonará en diciembre de 1939 para morir de un paro cardíaco en marzo de 1040. En su entierro estará presente un destacamento de la Guardia de Hierro en uniforme de gala.

Mircea Eliade (1907 – 1986). Con él, historiador de las religiones de renombre mundial, tenemos un caso ejemplar, pues, contrariamente a lo que tenemos derecho de esperar de un intelectual de su nivel, durante muchos años ha intentado borrar en sus escritos autobiográficos su pasado político. Lo que autoriza E. Reichman a escribir: “Mircea Eliade, tras la derrota alemana hasta su desaparición en 1986, camufla de manera hábil sus simpatías. Las hace públicas en sus memorias póstumas, lamentando, con la boca pequeña, los excesos de sus antiguos amigos” (9).

Eliade nació en Bucarest donde emprende estudios en la Facultad de Filosofía y Letras hasta la obtención de su licenciatura en 1928 (su memoria trata de “La filosofía italiana de Ficino a Giordano Bruno). Para el período entre 1929 a 1931 en la India. Regresa al país, obteniendo en 1932 el doctorado en filosofía con una tesis sobre el yoga y entra en la enseñanza universitaria al año siguiente. Para él 1933 es también el año de su « conversión » al « rumanismo », sobre las huellas y bajo la influencia de N. Ionescu, su maestro: "Nosotros, los discípulos y sus colaboradores, éramos solidarios de las concepciones y opiniones políticas del profesor”, escribirá más tarde (10).

Miembros del nido legionario " Axa " (Eje) de Bucarest que tenía como fin reunir a las personalidades de la cultura de la capital, se convertirá en su dirigente. Es con esta función que se encontrará con Julius Evola (11), llegado en 1938 a Bucarest para entrevistarse con Codreanu (12). El año precedente, había sido elegido diputado en la lista legionaria. Eliade es también detenido en junio de 1938 a causa de su actividad periodística, políticamente comprometida. Pasará las primeras seis semanas de detención en los locales de la Seguridad General, siendo internado igualmente en el campo de Miercurea-Ciuculiu donde se encontrará con su turbulento maestro Ionescu; la mayoría de internados estaba formada por sacerdotes ortodoxos e intelectuales. Eliade seguirá internado hasta octubre de 1938, cuando será enviado al sanatorio de Moroni de donde saldrá un mes después. Había rechazado la propuesta de A. Calinescu de desvincularse del Movimiento Legionario a fin de de adelantar la fecha de su liberación.

En 1940, il es nombrado agregado cultural en Londres y al año siguiente, en Lisboa de donde propondrá como modelo para el dictador rumano Antonescu… a Oliveira Salazar; escribirá incluso en 1942 un libro sobre el dictador portugués. A finales de la guerra “Eliade no vuelve ya a Rumania. En Occidente, su imagen de anticomunista le ha protegido sin duda durante cierto tiempo de las cuestiones más indiscretas sobre sus amistades fascistas. Se termina a pesar de todo por plantear las cuestiones” (13). En 1945, en efecto, se establecerá, como si nada hubiera ocurrido, en París donde enseñará incluso en la Sorbonne. Naturalizado francés, se instala en 1958 en Chicago donde morirá en 1986, tras haber continuado sin problemas su enseñanza universitaria y obtenido varios doctorados honoris causa.

Es a uno de sus estudiantes americanos, Mac Linscott Ricketts, a quien debemos la publicación de dos volúmenes de documentos sobre él. En su conclusión (14), el autor debe reconocer que "los ideales de la Legión eran los mismos que aquellos de los que Eliade se reclamaba (…) En cuanto a la misión de Rumania, considera que está encarnada en el programa de la legión (…). Eliade hablaba de una nueva aristocracia constituida por la Legion (…). No existe sombra de dudas de que en la época contaba firmemente con el triunfo del movimiento legionario (…) De importación extranjera, la democracia hacía referencia a dato que no son puramente rumanos, con abstracciones como los derechos del individuo, los derechos de las minorías, la libertad de opinión política. Todo esto, dice Eliade, no está en el corazón del problema rumano".

Un pequeño florilegio del pensamiento del Eliade se impone:

"En mi opinió, escribía en 1936, no hay ningún interés en saber si Mussolini es o no un tirano. Para mí, pues, lo que ocurrirá en Rumania tras la liquidación de la democracia me parece sin consistencia. Que Rumania abandone la democracia, se convierta en un Estado fuerte, armado, consciente de su poder y de su destino” (15).

"En el nombre de la Rumania milenaria, que durará hasta el Apocalipsis, las reformas sociales serán realizadas con una brutalidad terrible, todas las provincias invadidas por extranjeros serán enteramente reconquistadas, todos los traidores serán castigados, el mito de nuestro Estado se extenderá en todo el paìs y las noticias de nuestro poder desbordarán las fronteras " (en Vremea del 18 diciembre de 1937).

"De los que han sufrido tanto, humillados durante siglos por los húngaros, luego por los búlgaros -el pueblo más imbécil que jamás haya existido-, de estos jefes políticos de la Transilvania heroica y mártir, esperamos una Rumania nacionalista, fanatizada, patrota, en armas, fuerte, implacable, vengadora" (en Cuvintul, el 21 de enero de 1938).

"¿Es que la raza rumana podrá poner fin a una vida agotadora por la miseria y por la sífiles, invadida por judíos y debilitada por extranjeros? (…). La revolución legionaria debe alcanzar el fin supremo: la redencio de la raza” (en Buna Vestire del 17 diciembre de 1937).

Tras haber escrito tan hermosas frases, Eliade a actuado también: " Por ejemplo, es un hecho a partir de ahora notorio que en 1940, cuando supo que el estudiante comunista Gogu Radulescu (…), habñia sido detenido en el Cuartel General de la Legió, y luego golpeado con cuertas trenzadas, Eliade no se contentó con aprobar con placer este “castigo” bárbaro, sino que añadió que, por su parte, le habría arrancado los ojosa" (16).

Emil Cioran (1911 – 1995) n.d.l.r ver también el Libre Penseur n° 75 correspondiente a diciembre de 1992. Filósofo y ensayista conocido. Hijo de un sacerdote ortodoxo, había nacido en Transilvania. Tras estudiar en el Liceo de Sibiu, se inscribe en 1928 en la Facultad de Letras de Bucarest donde obtiene una licenciatura en 1932. Al año siguiente, parte hacia Berlín y durante su estancia de casi dos años en Alemania que le lleva también a Munich y Dresde, es bastante más que un oscuro becario. Envía, en efecto, una quincena de artículos al bimensual de extrema-derecha Vremea. En el aparecido el 29 de abril de 1934, consagrado a Rumania frente al extranjero, podemos leer: "Ya que nuestra cultura no es más que pura aspiración, ya que nos es rechazada toda espiritualidad, tengamos al menos la explosión primitiva de vida, un impulso bárbaro de afirmación, un culto de poder, un frenesí y una violencia de instintos”. Los miembros de la Guardia de Hierro no tendrán más que tomarle la palabra. Y el 15 de julio siguiente, Cioran escribirá también: « No hay hombre político en el mundo de hoy que me inspire más simpatía y admiración que Hitler (pues) el mérito de Hitler es haber sabido derribar el espíritu crítico de toda una nación".

Así, de regreso a Rumanía en 1935, "se muestra como muy contaminado" (17). Es lo menos que puede decirse. Enseña fiosofía en el liceo de Brasov durante el año escolar 1935–1936 y hacia el fin de este último año publica su libro «maldito» Schimbarea la fata a Romaniei (Transfiguración de Rumania) "algunos de cuyos framentos (elimindos en las ediciones de postguerra) son propiamente aterradores” (18). Por ejemplo: “Rumania tiene necesidad de una exaltación (…) No puedo amar más que una Rumania en pleno delirio » y, en su delirio, reprocha incluso a la Iglesia ortodoxa rumana su “falta de intolerancia”.

En 1937, Cioran se instala en París como becario del Institut Français de Bucarest (un estatuto que podrá mantener hasta 1944) donde manifiesta su simpatía por Jacques Doriot y su partido.

Entre 1937 y 1944, se produce un episodio significativo: de regreso, pasa algún tiempo en Bucarest y aprovecha para hablar, en noviembre de 1940, en la radio rumana, de Codreanu como de aquel que “ha insuflado el honor a una nación de esclavos”. Tras el golpe frustrado de enero de 1941, huye a Francia donde, antes del ascenso al poder de Antonescu, ocupará (apenas dos o tres meses) una plaza en el servicio cultural de la legación rumana en Vichy (19). Había obtenido este empleo en otoño de 1940, probablemente gracias al apoyo del nuevo jefe de la Guardia de hierro, Horia Sima. Sus simpatías fascistas persisten: en efecto, ha animado a la « Guarnición rumana » de París (una cincuentena de miembros) y escribe, probablemente, el prefacio de un opúsculo a la gloria de Codreanu, publicado en París en 1943.

No es más que a partir de 1946 cuando Ciorán « se ha desvinculado completamente de sus compromisos políticos anteriores” (20). Se trata sin embargo, de cartas privadas, pues, como precisa el mismo P. Bollon (21): "El hecho es que Cifran no quiso jamás volver explícitamente sobre este error".

Constantin Noica (1912 – 1987). Estudios de filosofía en la Universidad de Bucarest (igualmente educado por Nae Ionescu), luego, desde 1931, estancias en Berlín y París. Había profetizado en 1938, en Vremea del 30 de enero, que “nuestros amigos judíos deberán sufrir a causa del Movimiento Legionario”. Esta posición cínica le llevará de manera natural, tras haberse afiliado a la Guardia de Hierro en 1938, a asumir el cargo de redactor en jefe de la revista del movimiento Buna Vestire, desde septiembre de 1940.

Tras permanecer en Rumania será condenado a varios años de prisión por el régimen socialistas tras la guerra. Es el único de los « tres mosqueteros » en haber pagado sus errores. Delirios políticos y religiosos.

Es incontestable que todos estos intelectules (y otros muchos más) han mantenido en sus tomas de posición públicas, el misticismo criminal de la Guardia de Hierro.

Las citas que siguen demostrarán los lazos estrechos que los fascistas rumanos han tenido con la religión.

"Para Codreanu el Movimiento Legionario no constituye un fenómeno político, era de esencia ética y religiosa" (22).

"Tenemos una religión, somos servidores de una fe" (23).

"Nae Ionescu compara el manual de las instrucciones legionarias con los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, en tanto que el movimiento legionario es una escuela espiritual” (24).

"Este sacrificio que es la realidad que arranca a nuestra personalidad la cáscara de la indiferencia ante las cosas divinas y, transformando en herida viviente (…), nos pone en comunión inmediata con la Divinidad" (25).

"Los grupos legionarios, parados en alguna parte o en marcha, repetían sin cesar un canto religiosos que no tenía más que una sola frase: “Dios está con nosotros; comprended, pueblos, y someteros, pues Dios está con nosotros" (26).

« Las misas, los óbitos (misas de aniversario de los fallecimientos), los grandes ayunos, las plegarias constituían buena parte de las actividades de los legionarios encarcelados. Y la más patética ironía de esta primavera de 1938, es que el hundimiento del único movimiento político rumano que tomaba en serio al cristianismo y a la Iglesia, ha empezado bajo la autoridad del patriarca Miron (jefe de gobierno" (27).

"En el campo, en la tarde, la oración colectiva acababa sobre con un impresionante « Dios con nosotros », cantado por trescientas voces. En el último ìso se encontraba una habitación reservada para la oración permanente. Durante una hora, de día y de noche, un detenido oraba y leía la Biblia” (28).

"El mismo Codrenau afirmaba actuar en nombre del arcángel San Miguel, a partir de las revelaciones que recibia de él” (29).

"El servicio religioso (…) precedía inevitablemente a las asambleas legionarias” (30).

"El Movimiento Legionario es un fenómeno que hunde la mayor parte de sus raíces en el cristianismo oriental” (31).

"El Movimiento Legionario ha nacido bajo el signo del Arcángel San Miguel y vencerá por la gracia divina (…); la revolución legionaria (…) es espiritual y cristiana" (32).

"Nae Ionescu opone un cristianismo áspero, asocial (...), exclusivamente teocéntrico, cuya norma única era el amor de Dios; frente a esto, el amor al prójimo aparecía solamente como una desviación occidental" (33).

" En Roumanie, Corneliu Codreanu dirigía a sus legionarios discursos llenos de una poesía ruda, llamaba al sacrificio, al honor, a la disciplina, reclamaba este estado de iluminación colectiva que se encuentra siempre en las grandes experiencias religiosas que llamaba “estado de ecumenismo nacional” y creaba el movimiento original, monástico y militar de la Guardia de Hierro” (34).

"El Movimiento Legionario tenía abiertamente una estructura y una vocación de secta mística y no de movimiento político. Era (…) lo que me repitió Puiu Cârcineanu en nuestras largas conversaciones, cuando afirmaba que el fin supremo del Movimiento no era ni siquiera la redención individual mediante un martirio, sino la resurrección de la nación adquirida gracias a una saturación de torturas y de sacrificios sangrientos" (35).

Tras esto, nos sentimos con el derecho de concluir que nunca la máxima según la cual hay muertos que matan, ha encontrado una confirmación tan pesada como en el caso de la deriva de numerosos intelectuales rumanos de las entreguerras.

Claude Cantina

 

Nota

  1. Ver e Libre Penseur de septembre dernier
  2. Págs 104-105
  3. En sus poetas, recientemente reeditados expresa amenudo violentos sentimientos xenófobos y antisemitas.
  4. Mihail Sebastian, Journal, Paris 1998 (pag. 7 del prefacio).
  5. Pag. 29
  6. N. Manea, p. 91
  7. Mircea Eliade, Mémoires I, Paris 1980, p. 428.
  8. Ibidem, p. 396.
  9. L’insomniaque du Danube, Paris 1992, p. 223.
  10. Cité in C.Mutti, p. 95.
  11. Como Evola, Eliade y "todos los representantes del pensamiento tradicional (…), no alimentaban esperanza en la renovación cósmica o social antes de de la desintegración del mundo moderno, pensando, como algunos entre ellos (…) que era posible contener esta desintegración sosteniendo movimientos políticos o metapolíticos de revuelta contra el mundo moderno" (C.Mutti, p. 27-28 : introducción de Philippe Baillet que ha traducido la obra del italiano).
  12. "Es exacto que Mircea Eliade ha formado parte de la Guardia de Hierro, hasta el punto de que a través suyo tomé contacto con el jefe de ésta, Codranu en Bucarest en 1936 (en realidad, marzo de 1938): pero Eliade no ama, por razones comprensibles que le sea recordado su pasado”, escribirá J. Evola (carta del 29 de julio de 1971 a G. Cannizzo, director de Vie della Tradizione (Palerme), citada en C.Mutti, p. 80).
  13. N. Manea, p. 99 bis Mircea Eliade.
  14. Ibidem, p. 105-106
  1. ibidem, p. 106
  2. Cf : N. Manea, p. 112
  3. G. Liicean, p. 35
  4. P. Bollon, p. 26-27
  5. Incluso si la comparación no es obligatoriamente cierta, es útil recordar que Eugène Ionesco ha trabajado igualmente en la Legation Rumana de Vichy de 1942 a 1944, como agregado de prensa primero, luego como agregado cultural
  6. P. Bollon, p. 293, nota 195
  7. Pag. 28
  8. M.Eliade, p. 35
  9. Ion Mota citado en C. Mutti, p. 15
  10. C. Mutti, p. 15-16
  11. Ion Mota cité in C. Muttin, p. 16
  12. Faust Bradesco citado M. Mutti, p. 24
  13. M.Eliade, p. 35
  14. Ibidem, p. 39
  15. Philippe Baillet en C. Mutti, p. 22
  16. Nicholas Nagy-Talavera, The Green Shirts and the Others, Stanford 1971, p. 247
  17. Philippe Baillet en C. Muttin, p. 31
  18. Mircea Eliade en Buna Vestire del 17 de diciembre 1937.
  19. Mircea Vulcanescu en C. Mutti, p. 63
  20. Robert Brasillach, Morceaux chosis, Genève 1949, p. 122.
  21. M. Eliade, p. 40

Bibliographie
Bollon Patrice, Cioran l’hérétique, Paris 1997

Eliade Mircea, Mémoires II (1937-1960) " Les moissons du solsitce ", Paris 1988.

Jesi Furio, Cultura di destra, Milan 1979

Liiceanu Gabriel, Itinéraires d’une vie : E.M. Cioran, Paris 1995

Manea Norman, " Mircea Eliade et la Garde de Fer " in les Temps modernes, Paris, avril 1992

Mutti Claudio, Les Plumes de l’Archange, Chalon-Sur-Saône 1993.

Sur Nae Ionescu, une biographie (auteur Mircea Vulcanescu) est parue à Bucarest en 1992.

© Por el texto Claude Cantina

© Publicado en Le Libre Penseur - Administrador aderam@worldcom.ch
© Por la traducción del francés, Ernesto Milá.

 

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

0 comentarios

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres