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Biblioteca Evoliana

Cuando Bedenetto Croce "esponsorizaba" a Evola

Cuando Bedenetto Croce "esponsorizaba" a Evola

Biblioteca Julius Evola.- Se suele creer que Evola era un individuo aislado en la Italia de su tiempo. No era así. No solamente pudo relacionarse con las más altas instancias italianas y alemanas de la época, sino que además, logró el respeto de los medios intelectuales y culturales italianos que, aún sin compartir sus opiniones consideraban que sus trabajos estaban realizados con un alto rigor intelectual. Uno de los filósofos cuyo apoyo obtuvo fue Benedetto Croce quien lo introdujo en las Ediciones Laterza. Este artículo de Alessndro Barbera que apareció inicialmente en "L'Italia" y, posteriormente, en la revista belga "Vouloir" asi lo demuestra.

 

 

Cuando Benedetto Croce "esponsorizaba" a Evola...

Alessandro Barbera

El filósofo liberal y antifascista ha jugado un papel extraño, como “protector” de Evola. Alessandro Barbera nos cuenta la historia inédita de una relación que nadie sospechaba...

Julius Evola y Benedetto Croce. En apariencia, se trata de dos pensadores muy alejados uno de otro. Sin embargo, en cierto período de su existencia, han estado en contacto. Y no se trató de un episodio efímero sino de un lazo de larga duración, extendiéndose durante casi un decenio de 1925 a 1933. Para ser más precisos, digamos que Croce, en esta relación, ha representado el papel de “protector” y Evola, el de “protegido”. Esta relación empezaba cuando Evola entra en el prestigioso areópago de autores de la Editorial Laterza de Bari.

En los años 30, Evola había publicado varias obras en Laterza Laterza, que han sido reeditadas en la postguerra italiana. Hoy, se desconocen los detalles de estos lazos en el interior de la propia editorial. De hecho, dos investigadores, Daniela Coli y Marco Rossi, nos habían facilitado en el pasado informaciones sobre la relación triangulas entre Evola, Croce y la Editorial Laterza. Daniela Coli había abordado la cuestión en una obra publicada hace diez años en la editorial Il Mulino (Croce, Laterza e la cultura europea, 1983). Marco Rossi, por su parte, había suscitado la cuestión en una serie de artículos consagrados al itinerario cultural de Julius Evola en los años 30, y aparecidos en la revista de Renzo De Felice, Storia contemporanea (n° 6, diciembre de 1991). En su autobiografía, Il camino dal cinabrio (ed. it., Scheiwiller, 1963; ed. franc., Arke/Arktos, Milan/Carmagnole, 1982), Evola evoca las relaciones que mantuvo con Croce pero nos dice pocas cosas, finalmente, mucho menos en todo caso de lo que se adivina y se sabe hoy. Evola escribe que Croce, en una carta, que le hizo el honor de juzgar uno de sus libros: "con rigor y realizando un razonamiento exacto”- Y Evola añade que conoce bien a Croce, personalmente. La encuesta nos lleva a los archivos de la editorial de Bari, depositadas actualmente en los archivos del Estado de esta ciudad, que consentirán quizás hoy facilitarnos índices mucho más detallados en cuanto a las relaciones que han reunido a ambos hombre.

La primera carta de Evola que se encuentra en los archivos de la Editorial Laterza se remonta a finales de junio de 1925. En esta misiva, el pensador tradicionalista responde a una respuesta negativa precedente y solicita la edición de su Teoria dell'individuo assoluto. Escribe : « No es seguramente una situación simpática en la que me encuentro, obligado a insistir y reclamar su atención sobre el carácter serio y el interés de esta obra: creo que la recomendación del señor Croce es garantía suficiente para demostrarlo".

El interés del filósofo liberal se confirma igualmente en una carta dirigida por la Editorial Laterza a Giovanni Preziosi, enviada el 4 de junio del mismo año. El editor escribe: "Tego sobre la mesa desde hace veinte días las notas que me ha comunicado el Señor Croce sobre el libro de Julius Evola, Teoria dell'individuo assoluto, y me recomienda su publicación". En efecto, Croce había ido a Bari hacia el 15 de mayo y es en esta ocasión que transmite sus notas a Giovanni Laterza. Pero el libro será publicado en Bocca en 1927. Esta es la primera intervención de una larga seria, que el filósofo realiza a favor de Evola.

Algunos años después, Evola vuelve a llamar a la puerta del editor de Bari, para promover otra de sus obras. En una carta enviada el 23 de julio de 1928, el tradicionalista propone a Laterza la edición de un trabajo sobre el hermetismo alquímico. En esta ocasión, recuerda a Laterza la intercesión de Croce para su obra de naturaleza filosófica. Esta vez también, Laterza responde de manera negativa. Dos años pasan antes de que Evola proponga nuevamente su libro, habiendo obtenido, por segunda vez, el apoyo de Croce. El 13 de mayo de 1930, Evola escribe : « El Señor Senador Benedetto Croce me comunica que usted no contempla, en principio, la posibilidad de publicar una de mis obras sobre la tradición hermética en su colección de obras esotéricas”. Esta vez. Laterza acepta la petición de Evola sin oponer obstáculos. En la correspondencia de la época entre Croce y Laterza, que se encuentra en los archivos, no hay referencias a este libro de Evola. Es por ello que puede suponerse que han hablado de viva voz en el domicilio de Croce en Nápoles, donde Giovanni Laterza se había desplazado algunos días después. En conclusión, cinco años después, de su primera intervención, Croce consigue finalmente dar entrada a Evola en el catálogo de Laterza.

La tercera manifestacion de interés por parte de Croce, probablemente germinó en Nápoles y tiene que ver con la reedición del libro de Cesare della Riviera, Il mondo magico degli Heroi. En los comentarios relativos a esta reedición, se encuentra una primera carta del 20 de enero de 1932, en donde Laterza dice a Evola que no ha conseguido encontrar las notas sobre este libro. Un día más tarde, Evola responde y pide que se le procure una copia de la segunda edición original, a fin de que pueda examinarlo. Entre tanto, el 23 de enero, Croce escribe a Laterza : «He visto en los estantes de la Biblioteca Nacional este libro sobre la magia de Riviera, ces un bonito ejemplar de lo que yo creo es la primera edición de Mantova, con fecha 1603. Sería preciso reeditarla, con la dedicación y el prefacio". El libro terminará por ser editado con un prefacio de Evola y su transcripción modernizada. La lectura de la correspondencia nos permite emitir la siguiente hipótesis: Croce ha sugerido a Laterza confiar este trabajo a Evola. Este, en una carta a Laterza, fechada el 11 de febrero da su opinión y juzga que “la cosa puede ser más complicada de lo que había pensado”.

En cuarto intento, que no llegó a buen puerto, tiene que ver con una traducción de escritos seleccionados de Bachofen. En una carta del 7 de abril de 1933 a Laterza, Evola escribe: "Con el Senador Croce, había evocado un día el interés que podría revestir una traducción de fragmentos escogidos de Bachofen, un filósofo del mito en voga en la Alemania actual. Si la cosa os interesa (podría eventualmente tratarse de la colección de « Cultura Moderna »), podría darle mi opinión, teniendo en cuenta también el criterio del Senador Croce”. En efecto, Croce se había preocupado de las tesis de Bachofen, como lo prueba uno de sus artículos de 1028. El 12 de abril, Laterza consulta al filósofo: "Evola me escribió que usted le había hablado de un volumen que compilaría fragmentos escogidos de Bachofen. ¿Creo usted que es un proyecto que debemos tomar en consideración?". En la respuesta de Croce, fechada al día siguiente, no hay ninguna referencia a este proyecto, pero debemos de considera un hecho: la carta no ha sido conservada en su versión original.

Evola, en todo caso, no ha renunciado a la idea de realizar esta antología de escritos de Bachofen. En una carta del 2 de mayo, anuncia que propone «escribir al Senador Croce, a fin de recordarle aquello a lo que se hizo alusión" en una conversación entre ellos. En una segunda carta, fechada el 23, Evola pide a Laterza si ha solicitado a su vez la opinión de Croce, confirmando haber escrito al filósofo. Dos días más tarde, Laterza declara « no haber pedido la opinión a Croce”, a propósito de la tradución, porque, añade, “teme que no lo apruebe ». Se trata, evidentemente, de una mentira. En efecto, Laterna ha pedido la opinion de Croce, pero no sabemos siempre cuál ha sido la respuesta, ni lo que ha sido decidido. La antología de escritos de Bachofen aparecerá finalmente muchos años después, en 1949, en la Editorial Bocca. A partir de 1933, los lazos entre Evola y Croce parecen llegar a su fin, al menos según lo que nos permite concluir los archivos de Laterza.

Para encontrar la huella de una nueva aproximación, precisamos referirnos a la postguerra, cuando Croce y Evola terminaron por encontrarse una vez más en el mundo de la edición, pero sin que el pensador tradicionalista lo advirtiera. En 1948, el 10 de diciembre, Evola propone a Franco Laterza, que acaba de suceder a su padre, publicar una traducción del libro de Robert Reininger, Nietzsche e il senso de la vita. Tras haber recibido el texto el 17 de febrero, Laterza escribe a Alda Croce, la hija del filosofo: “Te adjunto a la presente un manuscrito sobre Nietzsche, traducido por Evola. Parece que se trata de un buen trabajo ; ¿puedes ver si podemos aceptarlo en el marco de la “Biblioteca de la Cultura Moderna”. El 27 del mismo mes, el filósofo responde. Croce estima que la operación es posible, pero emite algunas reservas. Remite su decisión al regreso de Alda, que pasaba unos días en Palermo. La decisión final ha sido tomada en Nápoles, hacia el 23 de marzo de 1949, en presencia de Franco Laterza. La opinión de Croce es negativa, verosímilmente bajo la influencia de Alda, su hija. El 1º de abril, Laterna confirma a Evola que « el libro fue muy apreciado (sin precisar por quién, NDT) en razón de su valor”, pero que, por razones de “oportunidad”, se había decidido no publicarlop. La traducción se editará más tarde, en 1971, en la Editorial Volpe.

Este rechazo a editar la obra, intrigó a Evola, que ignoraba los verdaderos nombres y circunstancias del episodio. Un año más tarde, en algunas cartas, que vuelven a colocar el tema sobre el tapete, Evola considera la hipótesis de una “depuración”. Esta insinuación irritó a Laterza. Tras esta polémica, las relaciones entre el escritor y la editorial, se enfriaron. A fin de cuentas, podemos concluir que Evola entró en Laterza gracias al interés que tenía Croce sobre él. Salió a causa de una negativa emitida por la hija de Croice, Alda, a una de sus propuestas.

(c) Syrgies Européennes, L'Italia (Rome) / Vouloir (Bruxelles), Aout, 1994]

(c) Por la traducción : Ernesto Milá – infokrisis@yahoo.es

 

 

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